EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS > VER HTML > VOLVER AL BLOG
La hermana del cura - Thomas Bernhard
La hermana del cura enferma un día y, cuando puede levantarse otra vez, la gente se da cuenta de que la enfermedad le ha atacado el cerebro. Ella hace cosas que una persona normal no hace nunca en circunstancias normales. Por ejemplo, mientras agita una corona de mirto, atraviesa bailando la plaza del pueblo, sacando la lengua y emitiendo sonidos incomprensibles. Ocurre también que de pronto, durante la santa misa, se acerque al altar y esparza capullos de rosa que va sacando de un cestito. O bien escribe una carta al obispo en la que le comunica que la Madre de Dios le ha dicho en el patatal que vería con gusto que, a partir de entonces, la autora de la carta viviera en la iglesia misma. No es que se rían de ella; la gente, cobarde, la mira con miedo. Hace que le cuente historias. Entre ellas una que dice que todas las noches, cuando en el pueblo todos duermen sin excepción, el Salvador atraviesa la plaza en silencio, seguido por sus atormentadores, mientras sus estigmas sangran. Una noche, ella no aparece para la cena, que se toma en la cocina de la casa parroquial. La buscan. Nadie la encuentra. Hasta la mañana siguiente no la descubren los niños de la escuela, congelada en la gran extensión de hielo que hay detrás de la cervecería. Alrededor del cuello, como siempre, lleva un cuello de encaje almidonado. Tiene los brazos abiertos. El agua se heló rápidamente.
 



El Corazón de las Tinieblas - Radio P.I.C.A (96.6 FM)
Klara Ana Salas Gomez | E-mail: klarabella2001@gmail.com